En el restaurante Lágrimas Negras el jamón ocupa un emplazamiento principal. Desde la apertura del Hotel Silken Puerta América, el jamón ha tenido un protagonismo estelar en nuestra oferta.
En todos los eventos, en los bares, aperitivos de empresas, y siempre en la carta del Lágrimas Negras (hasta el día de hoy ha sido el encabezamiento de la carta de todas las temporadas), nunca ha faltado el buen jamón cortado a la vista del comensal.
Comensales de todo el mundo participan del ritual del corte y de la degustación de este producto, tan español.
Nuestro Jamón Capa Negra, selección Martín Berasategui, ibérico de bellota, es un 100% bellota de Jabugo, Huelva.
Posee un olor intenso, fácilmente perceptible cuando procedemos al corte del mismo.
La superficie es brillante y veteada.
La cantidad de sal moderada no resta un ápice la jugosidad que aporta al paladar gracias a la grasa infiltrada en sus características vetas.
El arte del corte
Para que los clientes tengan un disfrute pleno de este producto nuestra herramienta de corte ha de estar en perfecto estado de revista,es decir muy bien afilado. Es importante tenga una hoja ancha.
El cuchillo debe de estar bien apoyado en el corte, dando un ligero vaivén, y sin presiones, así conseguiremos lonchas finas y translúcidas.
Lo recomendable es que no sean excesivamente largas (3 cms aprox) , combinando tocino y magro.
Para conseguir que el jamón conserve todas sus cualidades es muy importante guardar las primeras lonchas al abrirlo con las que vamos a conservar el jamón una vez acabemos el servicio.
Se debe mantener a una temperatura de entre 22 y 24 grados, sin cambios bruscos, no corrientes.
En temperaturas inferiores hay que atemperar las lonchas para que la grasa se funda al ser degustado.
La apariencia de un jamon al servirlo siempre debe mostrar jugo o sudor brillante.
Una ración debe corresponderse a unos 100 grs. aproximados, y se debe presentar en un plato sin huecos. Toda la porcelana debe estar cubierta y las lonchas bien dispuestas de manera armónica, formando un de mosaico de colores.
En Lágrimas Negras acompañamos el plato de jamón con pan de cristal, muy crujiente y sin miga.
Lo tostamos al momento y se unta con tomaquets, tomates muy jugosos y aromático de la zona de Tarragona y Lérida.
No puede faltar un chorro de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, por cada trancha de pan.

