¡Cómo me encanta la época del año donde aparece la pequeña , llamativa y jugosa fresa! Pero la auténtica, con ese sabor que casi está extinguido y sólo aquellos que tienen más solera alcanzan a recordar.
Este magnifica joya además es de cultivo en Madrid, donde se esta luchando por la sostenibilidad de los huertos madrileños.
Nosotros en Lágrimas Negras la estamos preparando de la siguiente manera:
Dúo de fresas con gelée de miel, compota de limón en salmuera y helado de nata
En primer lugar preparamos un gelée, que consiste en una parte de miel y dos partes de agua. Las ponemos al fuego en un cazo y lo levantamos.
Cuando esta homogéneo lo retiro e incorporo gelatina en hojas que previamente habremos hidratado en agua fría y escurrido. Una vez mezclado, se cuela y se pone en una bandeja para enfriarla en cámara. Cuando este frío lo rompemos con ayuda de un tenedor y reservamos.
Para la compota de limón en salmuera. Se puede comprar, y si no la encontramos podemos sustituirla por una de naranja o similar. Es un poco complicada por su larga duración a la hora de elaborarla.
Una vez tenemos el helado de nata, solo quedaría emplatarlo:
• En primer lugar ponemos la gelée de miel y unos puntos de compota de limón en salmuera alrededor.
• Poner encima de los puntos las fresas y en los huecos entre una fresa y otra ponemos las fresas silvestres.
• Una vez dispuestas le pondremos una gota de reducción de modena encima de cada fresa.
• Ya sólo nos quedaría poner una bola de helado de nata y listo para degustar.
¡Listo y buen provecho!
